jueves, 8 de noviembre de 2007

Once again

¡MORID! - gritan sus entrañas en absoluto silencio.
- ¿A quién habláis? - responde la garrapata en su cabeza - ¿Es a mí, o de nuevo os dirigís a los fantasmas que antaño os acariciaban?
- Ni lo uno ni lo otro, parásito. Ya pasó el tiempo en que a vos podía dirigirme. Ahora, simplemente, no lo tolero. A vos, insecto, que os alimentáis de palabras ajenas e hincháis vuestro abdomen con aquello que no te pertenece... No, ya no. Y no son los espíritus del pasado los que me atormentan hoy, sino los del presente.
- ¡Mis felicitaciones, pues! Era hora ya de que dejaras de lado al cadáver y al embrión.
- He de cuidar al embrión aunque me cueste constantes dolores, y al cadáver he de contemplar siempre, ambas son necesidades. Por lo demás, mi agradecimiento les debo por ayudarme a escapar del hombre viviente.
- Y os atrevéis a juzgarme a mí por cobarde.
- Juzgo a quien quiero. Os juzgo por cobarde, empero eso no quita que yo lo sea.
- Sois asqueroso y ruin.
- ¿Te parece, garrapata? Por ruin que te parezca, aún así... ¡AÚN ASÍ HE DE CONTROLARTE SIEMPRE, FRÍA CONSCIENCIA, PUES ENCADENADA ESTÁIS A ESTAS ENTRAÑAS!